¿Alguna vez bajaste las estrellas?
En ocasiones, pedimos al universo poder compartir momentos especiales con personas extraordinarias; a veces, es tan misericordioso que nos cumple ese deseo. Comenzamos a conectar con alguien, primero una conversación, intercambiamos gustos personales para hacerles la invitación a nuestro universo.
Después tomamos un latte acompañado de un rico pan de elote y luego nos vemos viajando miles y miles de kilómetros para verlos. Pasar días a su lado, sin la necesidad de tener algún tipo de encuentro sexual, solo el compartir momentos íntimos como dormir y despertar con ganas de un rico desayuno tomados de la mano. Los observas y lo único que pasa por tu mente es: ¿sentirá lo mismo que yo?
Hola queridos lectores, después de esta breve introducción de una historia que un gran amigo me compartió –si estás leyendo esto, sigue mi consejo del corte de cabello, sé muy bien lo que te digo– les doy la más cordial bienvenida a esta cuarta temporada y arrancamos fuerte, porque creo que todos en alguna parte de nuestra vida, hemos creado un vínculo especial con alguien, esa sensación de fuegos artificiales cada vez que estamos muy cerca de esa persona que nos encanta, donde todo pinta que en esta ocasión todo es posible pero… cuando llegamos a la pregunta: ¿a dónde va encaminado esto…? la respuesta queda en un gran gran espacio en blanco y nos cuestionamos: ¿por qué no me eligen? ¿Tengo algún defecto o simplemente no cumplo con sus expectativas y por eso prefieren dejar todo a la suerte del destino? ¿O tal vez si somos lo que quieren pero no lo suficiente para ser la meta?
Pero vamos a darle play y tener en loop “The One That You Love” de LP; porque no hay nada más difícil que entregar todo, darlo todo y esforzarte en cada paso que dar para que al final no seas la mejor opción a elegir…
Pero se nos olvida un detalle importante, dentro de ese océano de elecciones, somos “humanos” y tenemos sentimientos. “No se trata de si eres frío o intenso, extrovertido o con metas fijas. Cuando alguien tiene la agenda emocional ocupada, no importa si bajas las estrellas, simplemente no tiene donde colgarlas. A veces, no es que estén buscando algo mejor, es que prefieren el confort de la atención sin la responsabilidad de la permanencia. Te quieren como un gusto culposo de la madrugada, pero les aterra que te conviertas en su café de todas las mañanas.”
Así que, querido amigo y lectores, no se trata de solo tener una conexión, porque conexiones vamos a tener siempre, pero a veces nos aferramos a personas que no están disponibles, nos enganchamos tanto a ellos porque en nuestra mente pasa “claro que somos el uno para el otro, la química es increíble, con él o con ella me veo en el altar” e iniciamos todo un proceso por demostrar nuestro valor como personas, de buscar la aceptación del otro.
No necesitamos demostrar quienes somos para tener un “sí”, no podemos interferir en quien aún esta en proceso de reestructura o en un simple, no le interesas tanto de esa manera.
Y ustedes, ¿también tienen agenda ocupada o son de los que bajan la luna?
-Ellie M.
🎵 Canción: The One that You Love - LP.
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